Toda historia tiene un comienzo...

El nuestro empezó hace algunos años en una cosmopolita ciudad del mediterráneo llamada Barcelona. Allí ocurren cosas increíbles y te encuentras con personas cargadas de ideas y proyectos. 

Y en este contexto se encontraron Marina (Cádiz) y Álvaro (Valladolid), fundadores de lo que terminaría siendo la Compañía Arsalabrasa. 

Pero empecemos por el principio…

Dando Cuerda

Era una noche de magia y fuego en un espigón de la ciudad donde se solían reunir malabaristas para compartir su arte y habilidades en una de las conocidas como “jams de fuego”. 

Allí fue donde nuestras dos protagonistas se conocieron y un tiempo después comenzaron a malabarear juntas por la ciudad. Aún no sabían que su gran pasión por las artes escénicas y su creatividad las conducirían más adelante a estrenar su primer espectáculo “El grito entre las llamas” bajo el nombre artístico de Dando Cuerda

Una gira vino en camino

Más adelante, y al ver que Dando Cuerda comenzaba a dar sus frutos, Marina y Álvaro decidieron incorporarse profesionalmente al mundo del espectáculo con sus actuaciones, las cuáles estaban enfocadas en un principio a la danza y al fuego. 

Por lo tanto, nuestras protagonistas abandonaron su estancia en Barcelona para programar una gira de cuatro meses por el norte peninsular y Francia, donde actuaron en diversos festivales como Own Spirit, Somiabarrets o el conocido internacionalmente Festival de Teatro de Calle de Aurillac (Francia). Fue en este último donde insertaron en sus actuaciones la música en directo, el teatro, el humor y la danza conceptual. 

La decisión de continuar su viaje...

El buen trabajo en equipo y la perfecta complementación artística, hicieron que nuestras protagonistas continuaran su camino escénico. Por ello, decidieron instalarse en la ciudad andaluza de Granada, donde iniciaron una intensa formación en la disciplina de Circo-Teatro en el Espacio Creativo La Buia, regentado por ex-alumnas de la Escuela de Circo de Granada. 

Tras un tiempo de talleres, espectáculos y de participar en la vida activa de la cultura y el circo en esa ciudad, Marina y Álvaro decidieron que ya era hora de dar vida a su nuevo espectáculo,”Árdete”. 

Tradición y cultura se unen

“Árdete” redefinió la esencia de Dando Cuerda, ya que además de incorporar elementos de fuego a sus actuaciones, empezaron a darle importancia a la fusión de distintas disciplinas artísticas en torno a una historia. 

Este espectáculo sentó las bases de un nuevo modelo de representación escénica basado en la experimentación artística y en el compromiso con el folklore andaluz. Esto último se debió en gran medida a que Marina y Álvaro habían decidido finalmente afincarse en el sur y enfocar su trabajo artístico y creativo hacia el público de Andalucía.

La Compañía Arsalabrasa es el resultado de toda esta historia que os hemos contado. Dando Cuerda había sentado las bases de lo que sería Arsalabrasa, el nuevo nombre artístico de la compañía; una compañía cada vez más especializada en las artes y enfocada al sur, pero proyectando algunas de sus actividades también hacia fuera de las fronteras de Andalucía. 

Esta es una historia donde la ilusión por alcanzar los sueños y la constancia del día a día llevaron a Marina y Álvaro a apostar fuerte por el arte y la cultura. 

Actualmente el proyecto de Arsalabrasa no sólo está enfocado a los espectáculos y animaciones, sino también a talleres y otros proyectos artísticos con los que compartir las artes circenses con todas las personas.

 

 

¡Pero aún hay más!

En junio de 2020 Marina y Álvaro decidieron poner en marcha un proyecto con el que habían estado soñando desde hacía ya tiempo: la apertura de un espacio creativo y cultural donde el circo, teatro, danza y demás artes escénicas y plásticas tuvieran cabida. Este espacio se llama La Casa de Catalina y está ubicado en un pequeño pueblo de la Sierra de Cádiz, Prado del Rey. 

La Casa de Catalina es una casa del siglo XIX situada en el centro de la localidad que todo el mundo conoce, pues allí habitó la vecina Florentina y posteriormente su hija Catalina, a la que una grave enfermedad mental se la llevó.  De hecho, el nombre de este espacio rinde homenaje a Catalina y a su historia. 

Este espacio, aún en construcción, busca servir de gancho para el intercambio artístico local así como para promover las artes escénicas en los pueblos y zonas rurales de la provincia y alrededores. Además de talleres de circo, teatro o malabares, se prevé levantar un pequeño escenario para representaciones y habilitar una zona de aéreos y otra de reuniones para asociaciones culturales. Y por supuesto, la música tendrá adjudicado un espacio insonorizado para practicar, grabar o ensayar.  ¡Todo por la cultura!